Biografía

Fernando Martínez biografía

Dicen que la biografía es la única y verdadera historia. Mi historia, como la de tantos otros, es aburrida y está llena de estudios y ocupaciones, sin olvidar eso de "nivel medio de inglés"; atención, ni alto, ni bajo sino medio. A estas alturas de nuestras historias personales, por aquello de hacerse viejo y con permiso de Francis Fukuyama, conviene no perder el lado aventurero de la misma, pero entiéndame, de la aventura en zapatillas y de las grandes odiseas desde el sillón orejero, y esa de andar por casa que se llama lectura (en formato digital, of course). De ahí que me haya lanzado a escribir con la conciencia de un explorador perplejo.

¿No es nuestra modesta vida otra cosa que una aventura extraordinaria? No es extraño que me planteara estudiar Periodismo y que confundiera —me ocurre casi todos los días— la verdad histórica con la literaria. El paso por la redacción de El Correo de Andalucía y por la sección de cultura de Sevilla Información agrandó esas dudas que se convirtieron en ganas de narrar. Esa es ahora mi principal preocupación, pero a medida que leo más libros, más incertidumbres tengo. Para mí es tan irreal el almirante Horatio Nelson como el teniente de navío Jack Aubrey de la Armada Real, no sé si Trafalgar fue la excusa para que Pérez Galdós escribiera una bellísima novela o fue una batalla real, y así me ocurre con HeródotoTácitoTucídides o Antony Beevor.

No sé si mi biografía es un argumento necesario o simplemente es que queda bien en una página web. A lo mejor es una gran mentira que vamos encuadernando con retazos de verdad. Lo que tengo claro es que se trata de una gran novela de aventuras, de las que te enganchan desde el principio hasta el fin. Por eso un buen día publiqué libros, y en eso sigo.

Foto: Carmen Romero